jueves, 15 de febrero de 2018

CARTA DE AMOR

Buenos días amor,
Sé que ahora mismo estarás pensando que a qué fin te escribo una carta, pero sentía la necesidad de escribirla.
¿Recuerdas nuestro primer beso? No fue el mejor del mundo, ni siquiera fue romántico, simplemente fue un beso de dos amigos que realmente no sabían que hacían.
¿Recuerdas los siguientes, en los que repetimos una y otra vez, las razones del primero?
También me acuerdo cuando me fui durante un tiempo, no nos veríamos, tanto tu como yo estábamos tristes pero ninguno quería reconocerlo. Y recuerdo tan bien como tú, aquel beso de despedida en el que nacía un sentimiento. Pasé días de insomnio, recordándote, pasé horas pensando en nosotros...
Un día volví, hasta que nos vimos pasaron días de nervios, de esperanzas, y sí, aquel día, ese beso de felicidad que significaba volver a poder vernos, hablar, abrazarnos,...
A día de hoy, las diferencias que tenemos nos complementan. Aunque a ti te guste el blanco y a mí el negro, aunque tu seas del Barsa y yo del Madrid, aunque a ti te guste más la playa y a mi la montaña, sé que quiero permanecer a tú lado, no sé por cuanto tiempo, no sé si nos cansaremos y llegaremos a la rutina, tampoco me planteo el casarnos, ni siquiera la posibilidad de tener hijos contigo, pero de lo que sí estoy segura, es de la felicidad que me transmites, las palabras de amor y cariño que tantas sonrisas me sacan, los besos dulces después de comerte un caramelo o los besos medio obligados que te doy cuando me picas y me enfado, los abrazos que significan espero verte pronto, la sonrisa de verte cuando llevo mucho rato esperándote y al fin llegas, o quizá la piel de gallina cada vez que me acaricias o simplemente la sensación de tu mirada cada vez que se cruza con la mía.
Pocas veces te digo estas cosas bonitas, y sé que estas harto de mis discusiones cuando me pongo celosa, que odias cuando me enfado así por que sí, que no te gusta que te haga capturas cuando estamos en videollamada, que piensas que ojalá no tuvieras cosquillas por tantas veces que contraataco de cuando me las haces tú...
Espero recompensar todas estas cosas por nuestro día a día, por que siga así, que nosotros marcamos la diferencia, somos nosotros y nadie será como nosotros, quizá haya parejas mas enamoradas, felices, e ilusionadas que nosotros, y no quiero decir que nosotros no lo estemos, sino que nosotros improvisamos, y sería capaz de jugármela a decir que eso si que lo tenemos como mejor que todos los demás.
Pensé en alegrarte el día demostrando realmente lo que siento por nosotros. No voy a despedirme diciéndote que te quiero por que estoy harta de decírtelo, sólo que me encantas y que te adoro.
Espero que te guste tanto como a mi estar contigo.
         
                                                                                                                Malena 


                                               

lunes, 12 de febrero de 2018

EL FISICO, EN REALIDAD, ¿IMPORTA?

Estoy de acuerdo con mis compañeros en que el físico, actualmente, esta muy sobrevalorado y tenemos unos cannon de belleza imposibles de alcanzar, pero una gran parte de sus opiniones se basan en que la mujer tal, en que si estamos gordas no se que, pero todo eso para mi a parte de ser verdaderamente importante, echan la culpa a la sociedad, a los que se encargan de retocar las fotos de las modelos y hacerlas mejor... Para mi eso influye en una muy pequeña parte, por que en realidad, todas esas personas quieren dinero, les da igual decirle a una modelo que beba 10 litros de agua y poco mas que a otra decirle comete 10 hamburguesas del McDonald´s.
Todos estos cannones de belleza los hemos impuesto nosotros, las mujeres, los hombres, por no valorar lo que somos, ¿Como se podría cambiar? Queriendonos como somos, pero eso, actualmente, va a resultar imposible, por que todas las personas tenemos un ideal, que nos hace sentir envidia y ganas de ser como el, si ahora todos compráramos tallas grandes para todo, igual las modelos delgadas y raquíticas empezaban a desaparecer, pero ha estado tan impuesto, que ahora es casi imposible volver a lo que era hace unos años. 

martes, 14 de noviembre de 2017

ESCRIBIR DE MIEDO

UN FALLO QUE TE CUESTA LA VIDA

Érase una vez, una niña llamada María, que era muy solitaria, introvertida, y tímida.
Ella paseaba por la ciudad de Madrid todas las noches sola, pensando en sus cosas. Sus padres tampoco se preocupaban por que sabían cómo era y, aunque algún día se retrasaba, siempre volvía a casa. Pero aquel día no fue así.
Sus padres dieron por hecho que se había ido directamente al instituto y que no iba a pasar por casa. Pero cuando terminaron las clases tampoco regresó a casa. Así pues, esperaron cuarenta y ocho horas para denunciar su desaparición. La policía les dijo que era extraño y que si se había retrasado, posiblemente era porque le había sucedido algo malo.
Mientras sus padres estaban en la comisaría denunciando la desaparición,María estaba en el cementerio observando cada tumba y cada familiar dolorido por las pérdidas, ya que ella, aunque no sabía por qué, también se sentía siempre sola y triste. De repente, anocheció y se le apareció un espíritu, que le conocía. Ella no sentía miedo pero estaba confusa porque no creía conocer a nadie en ese cementerio. Sin embargo, si conocía a alguien, era su abuelo. Sus padres nunca le dijeron que estaba ahí enterrado para evitar que fuera sola a visitar aquel lugar. Él le contó todo, que sus padres estaban preocupada por ella y que tenía que volver pronto. Sin embargo, ella no quería, se negaba, y decidió hacerle una propuesta a su abuelo. La propuesta consistía en cambiar el alma entre ellos, lo que significaría que el abuelo viviría en el cuerpo de María y ella misma estaría muerta descansando en la tumba de su abuelo.
Así pues, el alma de Alberto en el cuerpo de María regresó a su casa y sus padres la recibieron con gran alegría. Ellos la notaban diferente, alegre, social, fuerte, extrovertida, con ganas de hacer reír, con ganas de vivir… Evidentemente, no le dieron mucha importancia porque la nueva María les gustaba mucho, se le veía más vital, con más ilusión por todo, incluso más cariñosa. A pesar de esto, no todo era perfecto, ya que por las noches sufrían ruidos, fenómenos paranormales, movimientos extraños que no conseguían comprender. ,Quien provocaba todos estos ruidos era María, que estaba enfadada por que no echaban de menos su alma, es decir, su persona, su personalidad, aunque por otro lado lo entendía ya que nunca había sido muy entusiasta y tampoco trataba con mucho cariño a sus padres. A pesar de esto, quiso librarse de Alberto y tiró el secador a la bañera para que este se muriera mientras estaba tomando un baño. Así es como sucedió. Sin embargo, el alma de María no cayó en la cuenta de que al morir el “cuerpo” de ella con el alma de Alberto, ambos habían muerto por completo y para siempre. 
Los padres de Ángela estaban muy consternados por la muerte de su niña y comenzaron a sospechar que algo raro había tenido que suceder en los días anteriores para que ocurriese tal fatídico desenlace. Se cuenta que ambas almas siguen vagando por el cementerio para encontrar algún cuerpo que ocupar y volver a casa, algún día.

lunes, 13 de noviembre de 2017

LA RISA DE LA MUERTE

Erase una vez un pueblo en Asturias muy pequeño, donde había una casa blanca preciosa, decorada con flores coloridas. En su interior vivia una pareja que acababan de tener una niña llamada Paola, y eran muy felices. 
Unos años mas tarde Paola volvía del colegio cuando se encontró a una mujer; morena de piel, pelo negro, largo hasta la cintura, y de estatura pequeña. Iba con un manojo de flores y mantuvieron una conversación sobre el futuro de Paola. La mujer le dijo exactamente que si al día siguiente no le traía treinta euros, le haría un mal de ojo sobre su familia, y sobre su casa. 
Paola, asustada, se fue corriendo a casa y no salir en una semana del terror. 
Después de salir del colegio un día, al volver a casa, había una ambulancia llevándose los dos cuerpos de sus padres. A Paola le dio un ataque de pánico y acabo muriendo delterror.
Pasaban los años, y nadie del pueblo se atrevía a comprar esa casa, hasta que una pareja extranjera comenzo la mudanza, vivieron felices durante dos meses, hasta que la maldicion se puso ante sus pies. La mujer empezó a escuchar oídos extraños en la casa mientras se maquillaba, entonces salir corriendo del susto y resbalo por las escaleras abriéndose así la cabeza. Su marido la encontró cuando llego. A los días fue el entierro en ese pueblo. Guillermo, el marido, cogio una depresión, ke echaron del trabajo, y debido a ello, ya no cobraba nada, y tuvieron que embargarle la casa. y termino suicidándose por que no le encontraba sentido a su vida.
Nadie mas se atrevió a entrar a esa casa, ya que el que vivía ahí acababa muerto. A veces, cuando los vecinos del pueblo pasan por al lado, se escucha la risa de una mujer.

martes, 7 de noviembre de 2017

¿Quien lo diría?

Un día, estaba en la oficina y de repente oí un tono de móvil que me resultaba familiar, claro, era mi móvil. Mi mujer estaba de parto. Aún no me podía creer que fuera a nacer esa persona a la que querría toda mi vida, que aún ni siquiera sabíamos si iba a ser niña o niño, pero mi mujer y yo hicimos un pacto, si era niña elegía yo el nombre y si era niño lo elegía ella. Me fui corriendo, tan rápido que me choque con una mujer que desafortunadamente se cayó al suelo, tengo que decir que era guapísima, pero resultaba algo enfadada, obvio, la había tirado. Le ayudé, y para compensarla la lleve a casa, no pensaba en absolutamente nada más que en su sonrisa, me enamoró. ¿Nunca os ha pasado? Es un sentimiento por el que te mueres por dentro, esos nervios de ver a aquella persona te afloraban por todo el cuerpo, la vergüenza hacia rojos tus pómulos, las palabras casi no podías ni pronunciarlas, si claro, a todos nos pasa alguna vez, pero el problema era que a mi me pasaba de nuevo, por segunda vez, ¿que iba a significar?
Ella me invitaba a pasar a su casa, solo se me ocurrió preguntarle como se llamaba, y ella era Marta.
Mierda, se me había olvidado, mi mujer estaba de parto, no podía pasar. Le dije que tenia un asunto que hacer y no podía pasar pero que otro día estaba encantado, y así pues, ella no podía esperar, y le dijo de salir a cenar esa misma noche, este, aceptó, y se fundieron en un beso de despedida.
Pasadas dos horas que costaba ir al hospital donde estaba mi mujer, cuando llegué ya era tarde, ya había nacido y mi mujer estaba enfadada, le tuve que decir que había mucho atasco. En ese mismo instante los médicos abrían la puerta con ella, si, una niña, qué bonita.
-La llamaremos Marta... - dije sin pensármelo dos veces.
En este mismo instante eran las 7 de la tarde, y me costaba dos horas llegar a casa de Marta y habíamos quedado a las 21:30. Le dije a mi mujer que me tenia que ir a descansar, que mañana era el ultimo día que trabajaba en la oficina y que me tenia que ir, ella seguidamente me dijo duerme a mi lado por favor, le tuve que decir que no, que tenia que ir a casa, que todas las noches a partir de mañana dormiríamos juntos. No rechistó.
Me dirigí hacia mi cita, me sentía mal pero Marta tenia algo que me había enganchado. Llegué y nos sentamos a cenar con un par de velas y una ensalada continental de primero y vino para acompañar esta velada. Que bien cocinaba, estaba buenísima.
Antes de sacar el segundo, me dijo que desde que me vio, los pelos se le ponían en punta, que el corazón le latía mas fuerte, que no podía dejar de pensar en mi y de mirar mi sonrisa, qué bonito, nunca me habían dicho algo así, y era verdad, teníamos una conexión impresionante.
Me había dicho que me dejaba la noche para pensarme si fugarnos a Hawaii, ella tenia una casa y su prima nos conseguía trabajo a los dos.
Nos fundimos en otro beso y me fui a casa a pensar.
Me suena el despertador, me visto y me voy al trabajo. Allí estaba Marta, me guiño el ojo y me movió la cabeza indicando que fuera a su despacho y ahí fui. Cerro con llaves, bajo las persianas y puso las cortinas. Me besó, si, me besó apasionadamente y se puso encima mía. Hicimos el amor.
Son las 14:00 y estoy sentado en el avión con Marta, nos vamos a Hawaii.
16 años después, volvemos a España, fui a mi antigua casa, y me abre una adolescente guapa, alta y con una sonrisa hermosa.
-Tiene tu sonrisa – añadió Marta.
-Hola, ¿eres Marta?
-Sí, ¿que desean? - dijo mi hija
-Soy tu padre, tengo que darte explicaciones de todo, ¿me permites? - añadí.
- Pasa, más vale tarde que nunca – dijo.



miércoles, 31 de mayo de 2017

RETRATO

Aquí os dejo en forma de poesía un autorretrato como hizo el grandísimo Antonio Machado, a mi profesora de literatura le ha gustado, por ello espero que a vosotros también. ¡Disfrutadlo!


Mi infancia son recuerdos de un piso de Zaragoza
donde todos eramos felices en ese lugar
mi juventud, se traslado a un pueblo,
llamado Fuentes de Ebro.

Mi historia fue difícil de superar al algunos momentos,
pero al fin y al cabo, me quedo con lo bueno.
Mis mejores momentos hay que recalcar, 
pues son con las personas que mas quiero,
amigos y familia.

Mi peor recuerdo no quiero pensar,
pues fue en un ascensor ocho horas.
Tengo manías, como todos, pero las mías destacan
ya que se tratan de ser ordenada en mi desorden...

¿Soy alegre o feliz? No se. Dejarme llevar
quisiera pero no se me hace fácil.
Parezco poco intelectual, pero estoy segura de
que soy mucho mas que tu cuando quiero.

He vivido triste por mis complejos, y ahora vivo
desinteresadamente de esas personas
Sueño con poder viajar a cada lugar del mundo
y espero hacerlo hasta que llegue mi día.

Ansió ser feliz, anhelo poder ser yo, camino
pensando en quien seré en un futuro
amo salir de fiesta como cualquier adolescente
y adoro los animales como a la vida misma.

Admiro a las personas fuertes, con capacidad
de golpear lo malo que se les ponga de frente.
Rechazo la empatía por que aun no la he conocido
y odio a las personas hipócritas

Desprecio cuando me mienten en la cara y piensan
que no se la verdad. Sonrió cuando me evado
del mundo real y viajo hacia mundos mas exteriores,
lloro cuando vuelvo a lo realista y me despido de

esos versos ¿Seré feliz?

miércoles, 29 de marzo de 2017

La Cenicienta

Aquí os dejo un cuento actualizado de nuestra queridísima Cenicienta. espero que os guste.
Erase una vez, una chica que se enamoró de un chico, podría decirse que era el mejor hombre del mundo, la cuidaba como ninguno otro había hecho y de eso se sentía orgullosa.
Un día todo esto cambió y ella empezó a dudar de si quería algo con él, la maltrataba y hacía que limpiara cada uno de los rincones de la casa, perdiéndose así su vida, para nada. Ella estaba cansada de tanto limpiar, y cocinar, así que esa misma tarde decidió decirle que no, que no iba a seguir trabajando para él. Esto desencadenó la ira de Javier, su pareja. Le costó muy cara la queja, ya que le quemó toda y absolutamente toda la ropa del armario, y le pegó hasta cansarse haciéndole así una moradura en el cerco del ojo y dejándole unos labios negros muy horribles.
Al día siguiente, Javier salía de la vivienda para hacer unos recados y  verse con otras mujeres, ya que ella le había pillado algún mensaje con Lady Tramaine. Una mujer que solo quería sacarle el dinero.
Ela (La Cenicienta) sigue en casa haciendo las tareas del hogar cuando llaman a la puerta de casa y resulta ser el cartero, un chico muy apuesto, y muy fuerte. Él la vio llorar y no se resistió a preguntarle qué le pasaba. Ela seguidamente responde con total sinceridad y este le contesta que no había visto chica más guapa hasta aquel momento. Decide fugarse con él y empezar de cero.
Javier, cuando llega a casa, se da cuenta de que la ha perdido para siempre y decide buscarla, y jura que no descansará en paz hasta encontrarla. Ela cometió el fallo de poner su localización en Facebook tomando algo en Oahu con Jaime.
Javier da con su paradero y la observa durante tres días hasta adivinar su hotel.
Mientras Jaime, (el cartero) va a hacer surf, Javier entra en la habitación y la maltrata. Después,  saca su pistola, dispara sin ningún miramiento y desaparece.
Jaime encontró el cuerpo de Ela y la mete en una urna para protegerla hasta el día del entierro.
La tarde del día siguiente era el mejor día para hacer la ceremonia, Jaime le dio un último beso de despedida y entonces Ela despertó, se montaron en un Ferrari y se dirigieron hasta el más allá y vivieron felices y comieron perdices (o hamburguesas, que les gustaban más).